Sitio Académico de Miguel Garcés - Educación a Distancia de Primera Clase

Revista Semestral - No. 8 - Noviembre de 2002 - IDEAD de la Universidad del Tolima
Educación a Distancia: Educación de primera clase

Bibian Rocío Galeano Sánchez


Con la creación de la Coordinación de Autoevaluación en 1996, el Instituto de Educación a Distancia inició el proceso de autoevaluación con miras a la acreditación de sus programas: proceso en el cual han participado no sólo los miembros del Instituto como directivos, tutores pedagógicos, estudiantes y egresados, sino que se han recibido importantes aportes de agentes externos tales como los gremios relacionados con los diferentes programas y los asesores del proceso, entre ellos el Doctor Mario Díaz, asesor para el proceso de Acreditación del IDEAD, a quien entrevistamos con el fin de conocer sus principales planteamientos sobre la Educación a Distancia y la Acreditación en el IDEAD.

De acuerdo con su percepción sobre la educación colombiana, ¿cómo ve el futuro de la educación a distancia en nuestro país?

Veo un futuro promisorio para la educación a distancia en la medida en que es una alternativa educativa que puede garantizar una mayor equidad social generando mayores oportunidades para quienes no tienen acceso a la modalidad de educación presencial.

¿Cuáles son las fortalezas y debilidades que ha encontrado en los programas de educación a distancia de la Universidad del Tolima?

Entre las fortalezas se encuentra el gran entusiasmo e interés del grupo de tutores, profesores y administradores para adelantar una propuesta educativa que, aun cuando es promisoria, generalmente es vista en las instituciones de educación superior y, en particular en las universidades, como una modalidad de educación de segunda clase.

Otra fortaleza es que el Instituto en su conjunto está generando transformaciones, redimensionándose en el ámbito educativo con propuestas de programas académicos más coherentes, centrados en las necesidades regionales y con modalidades pedagógicas más contextualizadas.

Ahora bien, en relación con las debilidades, se pueden pensar varias cosas: Una de ellas concierne a la forma como la Universidad puede contribuir al debilitamiento de la Educación a Distancia, en la medida en que no le presta atención en la dimensión en que debiera considerarla. Otra debilidad es la forma como están vinculados los profesores y tutores, que sólo están dedicados a la actividad especifica que realizan, sin que tengan un amplio conocimiento de la educación a distancia, ni mucho menos del programa al cual prestan sus servicios. Esto influye en el escaso desarrollo de los programas, de la formación, y en la imagen que se pueda tener de ellos y del IDEAD tanto en el ámbito regional como en el nacional.

En cuanto a fortalezas y debilidades se puede decir que prospectivamente, la forma como marcha el Instituto le permitirá posicionarse en el campo de la educación a distancia, como uno de los institutos de mayor desarrollo en sus diferentes aspectos académicos y curriculares. Sin embargo, para el incremento de su fortaleza, es necesario aumentar la inversión en recursos físicos, en la dotación de medios educativos y de tecnologías que garanticen que la formación va a estar mediada por instrumentos intelectuales enriquecidos y no por instrumentos intelectuales pobres, como muchas veces ocurre en otras instituciones donde los medios de formación se reducen a unos pequeños módulos mal construidos y a clases presenciales los fines de semana..

¿Cómo caracteriza la actitud institucional y directiva en cuanto a la capacitación de los tutores para la formación en educación a distancia?

El trabajo que ha venido desarrollando el IDEAD desde el año 2000 apunta a generar una estructura institucional coherente con su proyecto educativo, como es la de mejorar la calidad de la formación de la población estudiantil de quienes acceden a la educación a distancia, mejorando la calidad de los programas y generando mayor capacitación entre el profesorado. Esto puede verse en todo el proceso de reorganización de los programas, en el cual el Instituto ha estado comprometido no sólo para dar cumplimiento a los denominados "Requisitos para su creación y funcionamiento de programas en educación", sino también para redimensionar la formación y cualificación de todos aquellos que han protagonizado este desarrollo, desde la dirección del instituto hasta los profesores y tutores que han hecho parte de él.

¿Considera necesario que los programas de educación a distancia se apoyen en los programas presenciales para su desarrollo?

No deben existir programas de formación de primera y de segunda clase. Generalmente las instituciones tratan de ver en los programas de educación a distancia una mera fuente de ingresos, una oportunidad para obtener recursos con los que atienden gastos de administración y las propuestas educativas presenciales, y poco interés le prestan a la educación a distancia, que como modalidad educativa tiene unos rasgos democráticos de equidad, de oportunidades y, sobre todo, se considera como una necesidad fundamental en un país en el cual las oportunidades de acceso a la educación superior son bastante deficientes.

La educación a distancia no es solamente una fuente de ingresos para las instituciones de educación superior. La EDA es un medio de la institución para llegar a grupos sociales desfavorecidos que necesitan tener mayores oportunidades educativas. En este sentido, es necesario redimensionar la imagen que la Universidad tiene de la educación a distancia, considerada como educación de segunda clase frente a la educación presencial de primera clase. No debe existir ninguna diferencia entre un programa de educación a distancia y un programa presencial: los contenidos de formación y la organización curricular deben ser los mismos, lo que puede variar es el tiempo de formación y las estrategias pedagógicas.

Con base en su experiencia en estrategias integrales para el mejoramiento de la educación superior, ¿cuáles considera que son las estrategias fundamentales para el fortalecimiento de la educación a distancia en la Universidad del Tolima?

La formación en educación a distancia no puede continuar centrada en la modalidad tutorial asistida a través de unos módulos y sesiones semipresenciales denominadas tutorías que terminan siendo, en la mayoría de los casos, clases de fin de semana. No podemos desconocer el desarrollo de las tecnologías de la información y la comunicación (TIC), que han abierto un espectro de posibilidades educativas impresionantes en todos los ámbitos educativos. Desde ese punto de vista, hay que dar pasos hacia la generación de tecnologías que transformen las formas de acceso al conocimiento, la relación entre los profesores y los tutores, que le permitan a los estudiantes acceder a esa gran oportunidad de tener una biblioteca universal virtual en los CREAD. A través de multimedia, del correo electrónico, creando grupos de discusión electrónica o con cursos en línea, hay diversas posibilidades que no pueden desperdiciarse, ya que muchas instituciones empiezan a verlos como modalidades fundamentales de formación.

Es interesante observar como esta situación es aprovechada por universidades privadas que ven, desde el punto de vista del mercado, la posibilidad de nuevos ingresos; la universidad pública no lo ve así, lo ve como simple educación de segunda clase y por eso no le presta atención aun cuando desde el punto de vista gubernamental esta modalidad de educación superior se empieza a considerar como una gran posibilidad de ampliación de la cobertura para los estudiantes.

¿Validaría la propuesta pedagógica que hace el IDEAD en cuanto a la autonomía en el aprendizaje?

Es evidente que decir educación a distancia es decir autonomía en el aprendizaje. La educación a distancia es la expresión rotunda de la flexibilidad. Dado que no se ha considerado así, existe la necesidad de generar conciencia en la Universidad sobre esta forma de educación como posibilidad, no sólo de ampliación de la cobertura sino como alternativa educativa a través de las tecnologías para generar las posibilidades para el desarrollo de una educación de calidad, pues no puede haber cobertura sin calidad. Cobertura sin calidad seria retórica oficial, un engaño a grupos sociales que esperan, a través de la educación, generar nuevas expectativas en relación con el mejoramiento de su calidad de vida.

¿Si se considera esta propuesta de autonomía y se tiene en cuenta la formación que traen los estudiantes en la educación primaria y media, podría generarse un choque en cuanto a las diferencias entre las formas de aprendizaje plateadas en estos niveles de formación?

Se ha vuelto un lugar común hablar de choque entre el bachillerato y la universidad. Es probable que esa situación se dé en cierto porcentaje, pero también hay que considerar que la población que accede a la educación secundaria hoy tiene otras formas de relación con el conocimiento, de relación social y de relación con la información que procede de diferentes fuentes, entre ellas las virtuales.

No se puede creer que los estudiantes que llegan a la universidad son minusválidos intelectuales, que no tienen la posibilidad de trabajar por sí mismos, o que no tienen capacidad de autonomía. Es el modelo presencialista de la universidad el que estimula esa visión. Entonces, es evidente que cuando se plantean propuestas de autonomía, la mentalidad de los profesores centrada en la presencialidad y en la cantidad de contenidos que definen la formación profesional, desecha, desestimula y excluye todas las posibilidades de modalidades formativas centradas en la autonomía.

Para plantear una propuesta de educación a distancia que sea avalada por toda la institución es necesario ofrecer capacitación a los profesores y a quienes consideran que la educación a distancia no tiene ningún sentido, pues evidentemente, no lo tendrá si se la menosprecia, si se la excluye o si se considera educación de segunda clase. Con esa ideología que ha impregnado a la educación superior, nadie quiere acceder a la educación a distancia.

¿En cuanto a la Acreditación, cree que el Consejo Nacional de Acreditación debe establecer criterios e indicadores diferentes para las dos modalidades de educación superior, presencial y a distancia?

Debe terminarse con esa diferenciación entre las dos metodologías (presencial y a distancia) y la oposición entre ellas. Por ello, los requisitos para la creación y funcionamiento, tanto de programas de educación presencial como de educación a distancia, deben ser los mismos, lo que varia es la modalidad de formación y el acceso al conocimiento. La educación a distancia supone menos ayuda del profesor y mayores herramientas intelectuales para la formación. Probablemente en la metodología presencial se requieran menos herramientas intelectuales para la formación, porque allí está el profesor hecho cuerpo y carne de contenidos formativos, actuando como dice Vigotsky, "como cochero de la enseñanza".

Es importante considerar el papel que juega hoy la universidad de cara a una sociedad que necesita reevaluar las formas de educación, y las estratificaciones que han conducido a una crisis social y al fomento de tensiones y conflictos de orden social y político.

La educación superior no es únicamente un medio de formación de profesionales para un mercado de trabajo que casi esta en vías de extinción. Las instituciones de educación superior deben considerar que el fin de la educación es formar ciudadanos integrales, comprometidos, responsables, tolerantes, y desde ese punto de vista la educación a distancia tiene que recuperar esos principios. En la medida en que se genera autonomía, se genera responsabilidad, creatividad, compromiso y se estimulan iniciativas y participación. Esos debieran ser los principios básicos de la educación a distancia; evidentemente, junto a una formación o al posicionamiento de los estudiantes en unos conocimientos especializados que les permitan desarrollar ampliamente sus competencias profesionales.

En este sentido, el Instituto de Educación a Distancia ha venido desarrollando un trabajo con una gran seriedad y responsabilidad histórica sobre su papel como generador de oportunidades educativas nuevas, sobre la base de su compromiso con la región y con el país.



Universidad Abierta. Revista del Instituto de Educación a Distancia de la Universidad del Tolima
ISSN 0121-9405. Email: rua@ut.edu.co. Ibagué, Tolima, Colombia

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