Sitio Académico de Miguel Garcés - Modelo II Proyecto de Investigación

RESUMÉN EJECUTIVO INVESTIGACION DIAGNÓSTICA:

 

LA CULTURA POLITICA EN LOS PROCESOS DE PARTICIPACIÓN CIUDADANA DE LA CIUDAD DE MONTERÍA”

 

 

 

 

ENTIDADES RESPALDANTES DE LA INVESTIGACIÓN:

 

ALCALDIA DE MONTERIA “JUNTOS HACEMOS MÁS”

UNIVERSIDAD DEL NORTE

 

 

 

 

INVESTIGADOR PRINCIPAL Y  COORDINADOR PROYECTO:

 

LIC. MIGUEL E. GARCES PRETTEL

 

 

 

 

ASESOR INVESTIGATIVO:

 

DR. VICTOR NEGRETE BARRERA

Investigador Social.

 

 

 

 

ASESOR ESTADISTICO:

 

LIC. MAURICIO PALOMO VARGAS

Especialista en Estadística, Universidad Nacional

 

 

 

 

INVESTIGACIÓN APLICADA

MAESTRIA EN COMUNICACIÓN, UNIVERSIDAD DEL NORTE.

Proyecto autenticado en la Notaria Segunda de Montería

 

 

 

 

 

 

1. DESCRIPCIÓN DEL PROBLEMA

 

Colombia ha sido testigo del éxito que han tenido algunos alcaldes de ciudades principales del país al comprometer a la ciudadanía para trabajar de la mano de las Administraciones de Gobierno, en procura del desarrollo de la ciudad.

 

Dicho involucramiento de la ciudadanía en los asuntos político-administrativo de los gobiernos locales ha permitido la gestación de un nuevo rol del sujeto en las ciudades, que ha empezado a ver los problemas sociales y políticos como un algo que requiere no solo la responsabilidad del Estado y sus gobiernos, sino también la responsabilidad individual y colectiva de toda la sociedad civil.

 

Sin embargo, lograr este compromiso requiere tanto voluntad política de los gobiernos, como una estrategia de comunicación y de formación ciudadana que contribuya a tomar conciencia de que el cuidado y el disfrute de lo público es asunto de todos, de que el ejercicio de lo político y el desarrollo social no es tarea  exclusiva del Presidente, el Alcalde o el Concejal, sino que cada persona y cada grupo social o comunitario está llamado a trabajar por el desarrollo de la ciudad y por el bienestar de su comunidad. De allí que las escuelas, las Ongs, los gobiernos, las organizaciones sociales y comunitarias, los partidos políticos, las iglesias y universidades entre otras, juegan un papel importante en la construcción y praxis de un nuevo currículo social que posibilite el surgimiento de ciudadanos activos y de nuevos lideres capaces de poner el bienestar común por el encima del individual, y de esta manera lograr credibilidad y confianza en las diferentes instituciones de gobierno e instancias de participación, para seguir creyendo en que es posible una nueva sociedad, basada en el reconocimiento de la diversidad y la promoción de la justicia y equidad como aspectos centrales de ese gran cambio social.

 

Para esto, los gobiernos tanto nacionales, departamentales como locales, enfrentan el reto de romper con esa vieja visión Kiriarcal de la administración pública en donde el gobernante es visto como patrón y no como servidor público, como jefe y no como administrador al alcance de todos, por lo que este sistema ha creado en los habitantes de la ciudades un estilo de vida conformista y dependiente, que se ha agravado por el trabajo asistencialista que se ha tenido desde los planes de desarrollo en decádas.

 

Montería no escapa a esta realidad de pasivismo ciudadano, en algunos sectores de la ciudad lideres y organizaciones manifiestan su preocupación cuando convocan a las comunidades para hacer trabajo de capacitación y acompañamiento en la solución de sus necesidades, “ya que las personas asisten masivamente a los espacios de integración y formación cuando se les va entregar alguna ayuda económica o material, pero a la hora de mantenerse en el proceso buscando que adquieran autonomía y empoderamiento, son pocos los que asumen su compromiso ciudadano”[1].

 

A esto se le suma, la crisis por la que atraviesan muchas de las organizaciones sociales y comunitarias en Montería en la que según el investigador Víctor Negrete “es notoria la desorganización de la mayor parte de los sectores y grupos de la comunidad, como también es posible percibir que existe apatía de la gente, resistencia a los cambios, ausencia de alternativas en cuánto al liderazgo y la falta de sistematizaciones y estudios” [2] Frente a esto, Negrete propone la necesidad de hacer un replanteamiento administrativo a esas organizaciones debilitadas o crear nuevas, además en intima relación con el tema de la participación ciudadana como elemento fundamental de muchas de sus propuesta, propone para el desarrollo de Montería, trabajar con siete estrategias que son: que cada barrio trabaje en la creación de su plan desarrollo comunitario, establecer juntas de gobierno, crear puestos de atención de comunitaria, crear redes ciudadanas, propiciar continuamente jornadas de reflexión y crear un movimiento de opinión en el que las comunidades tengan voz activa y propuestas frente a las necesidades y de lo que acontece en la ciudad..

 

Por otra parte, si se mira con detenimiento los procesos de participación ciudadana que se han dado dentro de la historia de la capital Cordobesa, se puede apreciar que en otros tiempos Montería gozo de un fuerte dinamismo social, que el poder recordarlo y comunicarlo en todos los escenarios de la vida publica y académica, ayudaría a extraer lecciones y aprendizajes fundamentales para nutrir las nuevas dinámicas de participación ciudadana que están emergiendo en algunos escenarios y que requieren de un mayor involucramiento de las comunidades para que se fortalezca la sociedad civil y el tejido social. Por ejemplo, Negrete recuerda el papel que jugó los lideres de izquierda que hicieron su aparición en Montería a finales de años sesenta, la cual eran estudiosos de tema sociales y políticos, con teoría y praxis revolucionaria, consagrados a su labor, disciplinados, agitados, sectarios. Sus bases la componían estudiantes de secundaria y universidades, profesores, campesinos sin tierra y minifundistas, trabajadores, en especial del sector de servicios y jóvenes del grupo de teatro y danzas. Este liderazgo estuvo al frente de grandes movilizaciones y protestas por educación, salud, tierra, vivienda y servicios público. También se resalta el papel que jugaron los lideres comunales que aparecieron en Montería una vez el gobierno nacional reconoció las Juntas de Acción Comunal en 1958. “Desde el inicio de sus actividades hasta la presente, mucho de los lideres que han pasado por estas instancias de participación fueron los fundadores  de gran parte de los asentamientos y barrios populares que hoy existen, crearon colegios, mejoraron calles,  crearon puestos de salud, parques y canchas deportivas gracias a su gestión, a pesar de que la mayoría de estos dirigentes tenían formación básica incompleta y precaria situación económica. Cerca del 50% de ellos cumplen su labor por convicción cívica, política o religiosa”[3].

 

Aún así la realidad actual de Montería demanda no quedarse en el pasado, sino más bien apropiarse de los buenos aprendizajes que deja la historia, y de esta manera establecer una gran alianza entre la población civil y la administración municipal para sacar adelante la ciudad, pues según el DANE[4] el número de habitantes del municipio de Montería es de 381.525, distribuidos así: 288.192 en el área urbana y 93.333 en el área rural, con una superficie de 3.117.8 kilómetros cuadrados. La ciudad cuenta con un área aproximada de 5.000 hectáreas, 400 de ellas ocupadas por un poco más de medio centenar de asentamientos subnormales con una población de 100.000 personas. Las necesidades básicas insatisfechas en la cabecera son del 59% y en el campo del 75%, según datos oficiales.

 

Frente a este panorama social, la actual Alcaldía bajo su lema “Juntos Hacemos Más” tiene la disposición para trabajar de la mano con la ciudadanía, pues sabe que solo con esta alianza es posible generar cambios significativos, y por ello, en el inicio de la administración se organizó en marzo de 2008 el I Encuentro para pensar Montería hacia el 2019, aquí se recogieron propuestas y necesidades de los Monterianos, para abordarlo desde la construcción del Plan de Desarrollo Municipal. También la Agenda y Red Ciudadana de Córdoba organizó dos eventos en el mes de Febrero para debatir con las comunidades y organizaciones sociales de base, sobre las necesidades que afectan a los barrios de la ciudad; muchas de las propuestas y necesidades que se levantaron en estos escenarios de participación por medio de mesas de trabajos, fueron enviadas a la Alcaldía para ser tenidas en cuenta.

 

La administración municipal quiere hacer de la participación un aspecto transversal en su gobierno, por medios programas que fomenten el dialogo y la convivencia ciudadana para hacer de Montería un escenario para todos y todas. Es claro que para lograr programas eficaces y pertinentes en materia de ciudadanía se requiere de una línea de base clara que posibilite que las acciones y programas se focalicen hacia necesidades puntuales, fruto de un diagnostico sólido que muestre cifras precisas sobre los niveles de participación ciudadana  de las organizaciones sociales y de  la ciudadanía en general. Lamentablemente no existen estudios ni informes en este tema, por lo cual, se requiere invertir en investigaciones aplicadas que reflejen el estado actual de la participación ciudadana, para que de esta forma se pueda medir el impacto y alcance de los programas que intentan implementarse desde las diferentes organizaciones interesadas en el área.

 

Por todo lo anterior, la presente investigación pretende responder las siguientes preguntas:

 

¿Qué conocimientos poseen los Monterianos acerca de las instancias y mecanismos de participación ciudadana?

 

¿En qué medida los Monterianos confían en sus instituciones de gobierno, y en los mecanismos e instancias de participación ciudadana en favor del bienestar social?

 

¿Que tanto los Monterianos tienen interés de participar de las diferentes instancias de participación ciudadana y que tan activas se encuentran?

 

¿Qué tanto los Monterianos utilizan los mecanismos e instancias de participación ciudadana consagrados en la ley 134  de 1994 para el ejercicio de sus derechos?        

 

 

2. OBJETIVOS GENERALES

 

  • Determinar el nivel de Cultura Política de los Monterianos, a partir de las dinámicas y procesos de participación ciudadana existente en la ciudad.

 

2.1. OBJETIVOS ESPECIFICOS

 

  • Identificar los conocimientos que poseen los Monterianos acerca de las instancias y mecanismos de participación ciudadana.

 

  • Establecer los niveles de confianza que los Monterianos tienen de las instituciones de gobierno y de los mecanismos e instancias de participación ciudadana.

 

  • Analizar el nivel de interés que tienen los habitantes de la ciudad de Montería en participar de las diferentes instancias de participación ciudadana.

 

  • Establecer qué tanto los Monterianos usan los mecanismos de participación ciudadana consagrados en la ley 134  de 1994 para el ejercicio de sus derechos. 

 

 

3. VARIABLES OBJETO DE ESTUDIO.

 

El siguiente cuadro presentan las unidades de análisis que se pretenden abordar en esta investigación, las cuales son pertinente para la construcción de los instrumentos de recolección de información, a partir del método de investigación empleado:

 

DIMENSIONES

INDICADORES

Conocimientos sobre participación ciudadanas.

(Referida a la información y saberes que tienen los sujetos en cuanto a funciones y conceptos de participación y sus mecanismos e instancias)

Saberes democráticos

Saberes jurídicos.

Saberes legislativos

 

Confianza

(Referida a la aceptación y credibilidad de las instituciones, instancias y mecanismos de participación para garantizar la protección de los ciudadanos y el ejercicio de sus derechos).

Credibilidad

Incidencia (bienestar)

Corrupción

 

 Interés

(Se refiere a la apertura que tiene los sujetos para acceder o intentar hacerlo en las instancias de participación ciudadana existente por normatividad  o respaldo jurídico)

Apertura participativa

Motivaciones

Percepción de motivaciones

Utilización

(Se refiera a la capacidad y las acciones de uso de los mecanismos de participación para defender sus derechos)

Acceso

Roles

Motivación

Manifestaciones

Representación

 

 

4. JUSTIFICACIÓN

 

 

La presente investigación se justifica por varias razones:

 

  1. Porque en la actualidad no existen estudios que permitan entender los procesos de participación ciudadana que se desarrollan en el municipio de Montería, por lo cual, gobierno y organizaciones, carecen de información relevante para el levantamiento de una línea de base, que haga posible la creación e implementación de programas pertinentes a las necesidades del contexto. En este sentido, la investigación pretende llenar este vacío.

 

  1. Porque contendrá una sólida línea de base que permitirá a las entidades y administraciones de gobierno, medir objetivamente el impacto de las acciones y proyectos que pretender ejecutar en materia de participación ciudadana, dado que resulta complejo saber los efectos, sino se sabe como está previamente el panorama general de la participación en la comunidad que se pretende intervenir.

 

  1. Porque por medio de los resultados los gobiernos e instituciones interesadas en el tema podrán tener herramientas e información relevante que ayudará a fortalecer los espacios de participación vigente o crear nuevos escenarios de interlocución, generando condiciones para que los ciudadanos participen efectivamente en las decisiones frente a los problemas y factores que les afectan.

 

  1. Porque las organizaciones sociales y comunitarias, podrán disponer de conocimientos e insumos teóricos, que pueden aportar en sus dinámicas sociales y operativas, buscando responder a los retos y responsabilidad que implica la participación  en los procesos de gestión pública.

 

  1. Porque permitirá analizar hasta que punto la sociedad Monteriana construye y vivencia los valores ciudadanos soportado en la democracia participativa y en el Estado Social de Derecho, además que tanto conoce sus derechos y de que manera puede ejercerlo con bases en la legislación colombiana.

 

  1. Por último, se justifica la investigación a razón de que analiza el interés o uso que los Monterianos hacen de las instancias y mecanismos de participación, como indicadores visibles de la apropiación del ejercicio ciudadano y el compromiso por la búsqueda del bienestar individual y colectivo.

 

 

 

 

 

 

 

 

5. METODOLOGÍA PROPUESTA:

 

 

5.1 TIPO Y DISEÑO DE INVESTIGACIÓN

 

La presente investigación de naturaleza cuantitativa, contiene un diseño de carácter Descriptivo que permitirá tener un panorama general de los procesos y dinámicas de participación ciudadana que se desarrollan en la ciudad de Montería.

 

Los estudios descriptivos buscan especificar las propiedades importantes de personas, grupos o comunidades o cualquier otro fenómeno que sea sometido a análisis “.[5] En este caso, se abordará la descripción de los procesos de participación ciudadana enfocado al análisis de la confianza, el interés y conocimiento que la comunidad Monteriana tiene de las instancias y mecanismos de participación existente amparados por la legislación colombiana.

 

Se empleará en esta investigación un proceso metodológico inductivo, ya que se soportará en el análisis de la situación, a partir de otras investigaciones y experiencias similares realizadas a nivel local, regional, nacional o internacional en esta materia, aspecto que permite tener un acercamiento al estado del arte de este tema de estudio en el contexto de la participación ciudadana. Estos aspectos harán que el estudio se desarrolle, a partir de dos tipos de triangulación: una triangulación de carácter Metodológico y otra de Datos. Las conclusiones finales tendrán concordancia entre los resultados y la realidad, entre los resultados y el objetivo de estudio, aspectos que fortalecerán y soportarán la validez interna.

 

5.2. CARACTERISTICAS DE LOS SUJETOS PARTICIPANTES DEL ESTUDIO:

 

Los participantes del estudio serán adultos, personas de la tercera edad y jóvenes menores de 25 años de diferentes barrios de Montería y que están dentro la muestra obtenida, a partir de la técnica del Muestreo aleatorio Simple, pero teniendo en cuenta los barrios, los grupos de edad,  el género de los participantes de la investigación y el universo poblacional de Montería otorgado por el DANE que habla de que el municipio consta de 381.525, distribuidos así: 288.192 en el área urbana y 93.333 en el área rural.

 

La selección de la muestra se hará de forma aleatoria, pero teniendo en cuenta los siguientes requisitos:

 

  • Que tanto los adultos como las personas de la tercera edad participante de la muestra, tengan como mínimo dos años de estar residiendo en la zona seleccionada (sea barrio, corregimiento o vereda) de forma permanente sin largos periodos de ausencia para evitar errores de imprecisión y vaguedad en la información. Consideramos que este periodo es prudente en una persona para tener bases suficientes en el análisis de su contexto de vida y de los procesos de participación ciudadana existente desde su comunidad.

 

  • Se tendrá en cuenta dentro de la muestra seleccionada que haya equilibrio de las personas seleccionadas de acuerdo al género y al estrato social donde pertenece. También se aplicará una estrategia que controle variables confusas, entre ellas el del nivel educativo de las personas para así evitar sesgos en el proceso de investigación.

 

 

5.3. TÉCNICAS E INSTRUMENTOS QUE SE APLICARAN EN EL ESTUDIO:

 

Para este estudio se utilizará la técnica del CUESTIONARIO, diseñado en 4 grandes apartados 1. Conocimientos sobre participación ciudadana, 2. Confianza en las instituciones de gobierno, instancias y mecanismos de participación ciudadana, 3. Interés de participar, 4. Utilización de los mecanismos e instancias de participación.

 

El instrumento a utilizar es la encuesta, la cual será sometida a un análisis de validez de constructo mediante la técnica de jueces expertos, como también se hará una prueba piloto con grupos poblaciones de diferentes edades y condiciones sociales y educativas para ajustar el instrumento y garantizar la veracidad en las respuestas.

 

La encuesta profundiza en los apartados centrales, y se aplicarán a personas de acuerdo a los rangos de edades establecidos, el nivel educativo, el lugar de procedencia y el género.

 

 

5.4. PROCEDIMIENTO:

 

- Se inició un proceso de revisión de literatura a nivel local, nacional e internacional sobre el tema de participación ciudadana para de esta manera realizar un estado del arte pertinente a los propósitos de la presente investigación. Se consultaron las bibliotecas de 4 universidades importantes en la ciudad de Montería que tienen Facultad de Ciencias Sociales o de Educación para analizar tesis formativas e investigaciones aplicadas alusivas al objeto de estudio, lo mismo se hizo en la Universidad del Norte. Para acceder a información relacionada con el tema en otras bibliotecas en el país y en el mundo se consultarán las bases de datos disponibles en la Uninorte, Proquest,  Ebsco y E-libro, así como en Revistas Indexadas en la Web, que permitirá fortalecer el marco teórico y conceptual del proyecto.

 

- Junto con profesionales especializados en Estadística, se hará el diseño metodológico y Estadístico, a partir de la técnica de muestreo aleatorio simple con un riguroso análisis para obtener muestras representativas con un adecuado nivel de confianza.

 

- Se diseñarán la encuesta con las características mencionadas anteriormente, y se harán el proceso de estructuración y validación del instrumento, a partir de las variables o categorías conceptuales de análisis. La veracidad y profesionalismo con que se construirán la encuestas estará sujeto a la evaluación y afinación por parte de evaluadores expertos miembros de universidades y reconocidos en el campo social por sus aportes en producciones investigativas, posibilitando así la validez de constructo.

 

- Se hará una prueba piloto que permitirá afinar las preguntas, buscando que estén elaboradas en un lenguaje sencillo de entender tanto para el encuestador como para el encuestado.

 

- Se escogerá un equipo de apoyo conformado por estudiante de Derecho de Tercer o Cuarto año, a los que se les capacitará para que aprendan aplicar el instrumento y orienten de manera adecuada a las personas que participaran del estudio.

 

- El análisis de los datos se hará usando el software SPSS versión 15 para la categorización y organización de los datos cuantitativos. Luego se determinarán otras variables emergentes que se presentaron en el estudio durante el desarrollo de las encuestas, a partir de las preguntas abiertas.

 

- Los resultados obtenidos será sometido a discusión con los expertos y profesionales que apoyan el proceso.

 

 

  1. RESULTADOS ESPERADOS:

 

 

Con la presente investigación se espera conocer el estado actual de las dinámicas y procesos de participación ciudadana que se desarrolla en Montería, aspecto que será un insumo importante para la generación de nuevos conocimientos y realidades en materia de ciudadanía y democracia participativa. También es claro que este enfoque, inaugura en Montería una nueva aproximación a este tema político-social que será de gran ayuda a las instituciones del Estado y las Ong´s que trabajan estos temas y que requiere de investigaciones aplicadas que den luces para entender lo que pasa dentro los escenarios sociales de interlocución comunitaria y de participación político-ciudadana de la ciudad de Montería, para así, poder intervenir la realidad con programas y acciones coherente a las necesidades del contexto.

 

Por otra parte, existe una expectativa de tipo gubernamental por la Alcaldía, quien desde su lema “Juntos Hacemos Más” y desde el plan de desarrollo Montería 2008 – 2011, ha querido propiciar nuevos espacios de participación ciudadana, tanto en los diseños de los programas, como en la implementación de los mismos, y podrá usar los resultados de la investigación para conocer de cerca las dinámicas y procesos de participación ciudadana que se están desarrollando en la ciudad, como también las actitudes e intereses que los Monterianos tienen dentro de sus iniciativas e instancias de participación. Esto les ayudará afinar las estrategias de trabajo y tener indicadores de base, que contribuyan a medir el impacto de los programas y proyectos que se ejecutaran, teniendo como base la democracia participativa.

 

Además es importante mencionar que este nuevo enfoque de investigación será de complemento al trabajo que vienen realizando en Montería los grupo de investigación sobre “calidad de vida y familia” de la Universidad Luís Amigó y el Centro de Estudios Políticos y Sociales de la Universidad del Sinú, quienes han venido estudiando temas relacionado con la ciudadanía y el aspecto social y familiar de los Monterianos, como también han realizado diagnósticos comunitarios, que han permitido entender las condiciones de vida en que se encuentran las comunidades de barrios normales y subnormales de la ciudad.

 

  1. ESTRATEGIA A UTILIZAR PARA LA TRANSFERENCIA DE LOS RESULTADOS:

 

Una vez terminada la presente investigación, se iniciará un proceso de socialización de los resultados a partir de una estrategia de comunicación que busca:

 

  1. Reunir al equipo de evaluador (jueces expertos) que han estado apoyando el proceso desde sus inicios, la idea es debatir con ellos sobre los resultados de esta investigación y realimentar el trabajo, buscando afirmar los hallazgos pero también a compilar críticas en torno al proceso metodológico y operativo, de tal manera que se puedan hacer correcciones de base que permitan afinar la investigación antes de ser publicada, para que el producto final sea de calidad.
  2. Devolverle a la comunidad Monteriana, la información encontrada y sistematizada en torno a los resultados finales del estudio, para alimentar la reflexión desde adentro buscando sensibilización y conciencia para enfrentar los problemas y dificultades que se encuentren, y que solo ellos desde sus particularidades pueden intervenir para mejorar los escenarios de participación ciudadana.
  3. Reunir a los investigadores del grupo “Calidad de Vida” y del Centro de Estudios Políticos y Sociales y otros interesados, para discutir sobre los resultados encontrados; la idea es someter la investigación a juicio de estos académicos, pero también mirar con ellos, que aporta lo encontrado a lo teórico y a lo que se ha venido construyendo en estos años en las investigaciones que han publicado en materia de participación y dinámicas sociocomunitarias, y de esta manera mirar nuevos desafíos y nuevas líneas y enfoques que se requiera explorar o profundizar para comprender mejor el fenómeno de la participación ciudadana.
  4. Reunir a promotores sociales y a los directores de los organismos gubernamentales y no gubernamentales para compartir los hallazgos e interlocutar sobre posibles áreas de trabajo y nuevos métodos de intervención que propicie en las comunidades la autonomía, el trabajo en equipo, el empoderamiento social y comunitario y la responsabilidad para asumir su propio destino y sus propios cambios, evitando así la dependencia asistencialista.
  5. Publicar los resultados de forma extensa en una revista a nivel nacional que trabajen el tema de la participación ciudadana y democracia participativa, pero también vale la pena hacer pequeños resúmenes que puedan verse como noticias, para que sean divulgadas en el periódico local y regional. Además aprovechar los espacios radiales que existen en la ciudad en donde se trabajan temas sociales para compartir la realidad de los Monterianos en materia de dinámicas y procesos de participación ciudadana que se están gestando en la ciudad.

 

 

9. ANTECEDENTES GENERALES DE LA PARTICIPACIÓN CIUDADANA.

 

 

El tema de la participación ciudadana ha sido objeto de estudio de diversos actores en todo el mundo. Desde los gobiernos, fundaciones, sectores de la educación, académicos, investigadores, entidades gubernamentales y no gubernamentales, organizaciones sociales y comunitarias, entre otros, reconocen y ven en la participación ciudadana un indicador esencial de una sociedad democrática funcional, lo que requiere la consolidación de una nueva visión de Estado  cada vez más incluyente donde se valore la libre expresión y se reafirme la convivencia, la equidad, el reconocimiento de la diversidad y el respeto a los derechos humanos.

 

En este sentido, podría pensarse que Participación Ciudadana-Democracia y Estado, es una triada inseparable para propiciar una dinámica social que requiere no solo que el ciudadano se apropie de su condición como sujeto político (con derechos y deberes), llamado a participar de la construcción de su ethos y su entorno sociocultural, sino que también requiere un espacio territorial (país, ciudad, municipio, corregimiento, vereda…) donde ejercerla, y un Estado democrático que garantice el libre acceso de los ciudadanos a cada una de las instancias de participación y de gobierno existente tanto a nivel gubernamental como dentro de los escenarios sociales y comunitarios creados y amparados por la ley.

 

Lo contrario de las sociedades con democracias participativas son las dictaduras, donde se cercena la libre expresión, y “los que piensan diferente y se mantienen fieles a sus ideales y principios solo tienen una de las tres opciones que el periodista Colombiano Daniel Samper expone claramente: el exilio, el destierro o el entierro”, muchos de los sistemas democráticos en América Latina sigue aún intentando desprenderse de esos lazos invisibles de dictaduras que la acompañaron durante largos años”[6].

 

Dentro de esta perspectiva sociopolítica de la participación ciudadana, académicos como Alfredo Sarmiento[7] basado en una visión muy oriental, correlacionan la participación ciudadana como un mecanismo determinante para contrarrestar la pobreza, ya que según él solamente hay desarrollo si la sociedad logra que la gente no este limitada no solo por la miseria económica, sino también por la exclusión política o por la exclusión social. Para Sarmiento cualquiera de esas tres limitaciones produce pobreza e impide el desarrollo. Esta línea de pensamiento se identifica fuertemente con las tesis de Amartya Sen, premio Nobel en Ciencias Económicas de 1998, una de ellas es la que considera el desarrollo como la capacidad de la gente de ampliar sus posibilidades de desarrrollo, pero esta no es posible si el ciudadano no se mueve dentro de un marco de de libertad y de ayuda social por parte de los sistemas creados para ejercer la tarea de proteger al ciudadano y brindarles niveles de oportunidades. Aquí tanto el individuo como el Estado requieren asumir su responsabilidad y compromiso de forma proactiva para generar un entorno social apropiado para ejercer la ciudadanía y la libertad del cual habla la carta magna, sin que sea restringido por factores que atenten con las posibilidades de desarrollo y la obtención de mejores condiciones dignas de vida. Es por eso que Gerardo Reyes afirma que “El argumento a favor de la ayuda social como herramienta para crear libertades está estrechamente vinculado con el ejercicio de las responsabilidades individuales y por tanto es reciproco. No se trata de que el Estado dicte lo que se deba hacer, sino que amplíe la posibilidad de alternativas para que el individuo pueda elegir responsablemente. El compromiso social en apoyo a la expansión de libertades no solo es tarea del Estado, sino de diversas organizaciones politicas y sociales, de comunidades, de organizaciones no gubernamentales y de medios de comunicación social… el crecimiento de las libertades políticas y civiles es un proceso central  en el rumbo al desarrollo. La parte relevante de la libertad es poder actuar como Ciudadanos”[8], y ser ciudadano “requiere traducirse en una actividad, en donde la participación real y efectiva de las comunidades quede formalmente explicitada dentro de espacios para la toma de decisiones y avalada dentro de la institucionalidad que la democratización política intenta implementar”[9].

 

En Colombia los procesos de participación ciudadana que se han dado en los últimas décadas años han sido interesante, a pesar de las problemáticas sociales de injusticia, corrupción, desigualdad y equidad que ha golpeado al país, empeorándose muchas veces por la implementación de modelos de desarrollo ineficaces, además de que sus habitantes han tenido que vivir el fragor del conflicto armado que lleva más de cincuenta años y que ha limitado en algunas regiones la libre participación en escenarios políticos y comunitarios.  Investigadores como Leopoldo Munera Ruiz considera que en Colombia “durante los últimos 20 años, las transformaciones en el espacio de lo público y la emergencia de nuevos escenarios políticos estuvieron relacionados por la explosión de prácticas y estrategias participativas y por la proliferación de estudios sobre el tema. Diversos actores convirtieron la participación en uno de los ejes de su praxis. El análisis sobre ella implicó tramar un discurso social que produjo mutaciones en los procesos de configuración de la legitimidad política y social y en las mediaciones entre la Sociedad Civil y el Estado[10]”.

 

En Colombia mucho de los debates y estudios que han dado en torno a la participación ciudadana han tomado como punto de referencia exclusiva el tema político, analizando especialmente los procesos sociales que se gestaron con la pugna de poderes entre los partidos políticos y la violencia desatada que logró temporalmente aplacarse con la creación del Frente Nacional, que significo acuerdos de unos y exclusión política de otros. Munera considera que es en los ochenta donde el concepto de participación pasa a un primer plano dentro de la reflexión política y social de Colombia, teniendo en cuenta que durante las dos décadas anteriores, el debate sobre las relaciones entre sociedad civil y el Estado giró alrededor del carácter restringido y excluyente del régimen político Colombiano, por esta razón él considera que los bajos niveles de participación social, política o comunitaria fueron un presupuesto analítico que se refería a la principal limitación del Frente Nacional, por lo que la participación era vista como un vacio institucional, como una carencia de la vida política nacional o como un anhelo generalizado; pero no como una practica social con condiciones inmediatas de viabilidad.

 

En este sentido los estudios sobre participación en Colombia estuvieron concentrados en analizar los conflictos sociales, el sistema electoral y las discusiones y dinámicas que se gestaron con la aparición de movimientos populares y de izquierda, lo que mostraba un país que exigía el rompimiento de la polarización política e ideológica, para darle cabida una dinámica social y política diversa en donde tuvieran asiento y representatividad todos las comunidades y grupos sociales sin discriminación.

 

Posteriormente cada gobierno en su intento por lograr la paz, procurando la generación de un ambiente de fraternidad entre los partidos y de dialogo con lo grupos guerrilleros alzados en armas, generó una estrategia de participación y de acercamiento nacional, que dejo sus aportes y vacíos. Aun así, el logro mayor frente al tema de la participación ciudadana tuvo su clima en la nueva constitución de 1991, en donde se dio legimitidad a nuevos mecanismos de participación ciudadana y a nuevos actores sociales y alternativas políticas como también la necesidad de ampliar los escenarios de participación ciudadana, procurando configurar un nuevo modelo de ciudadano que fuera más que un sujeto sufragante, comprometido con la construcción del nuevo Estado de Derecho. . Frente a esto, Alvaro Mina “considera que el nuevo escenario de la democracia participativa, le da un nuevo sentido ético al ejercicio de la política; a la aplicación de la justicia; al bienestar social y busca el económico para las mayorías nacionales. Por eso, garantizar la paz, a través de comprometer a cada uno de los ciudadanos con un destino público cobra un nuevo significado. De ahí que, se proclama un nuevo Estado: El Estado Social de Derecho. Cuya misión es dar plenas garantías jurídicas a todos los colombianos, ampliando el espacio público para el debate razonado, en la búsqueda de la concertación o acuerdo en la solución de los grandes conflictos que afligen a la sociedad colombiana”[11].

 

A pesar de esta nueva intención política, Mina considera que la constitución del 91 si bien avanzó en el tema de la inclusividad y la participación como objetivos claves para reducir los niveles de exclusión social, aun falta mucho por renovar manifestando que de los 380 artículos consagrado en la Constitución tan sólo 33 están destinados a tratar el tema de la participación política, es decir el 9 por ciento. Es claro que la ley en si misma es importante en la construcción de un clima político libre de exclusión, pero se vuelve insuficiente si esta no garantiza el cuidado de la población civil y el cumplimiento de sus derechos fundamentales, es por esto que algunos consideran que “Vale la pena que se pudiera convocar a toda la sociedad civil para hacer un balance nacional de lo que el país ha logrado en estos 17 años de cambio de su constitución nacional. Aún así, las estadísticas e informes devela un país en el que a pesar de que a fortalecido su aparato legislativo (aspecto importante y necesario), emitiendo decretos y leyes por doquier, estos no han sido suficiente para suprimir del mapa social los problemas de desigualdad e injusticia, de inequidad social y económica y de exclusión social y política que trastoca todos los ordenes de la vida y que ponen en duda la legitimidad de la democracia”[12].

 

La experiencia y lecciones extraídas de los movimientos populares, los nuevos movimientos sociales, los aportes de activistas y científicos populares como también el cambio de la constitución y las nuevas dinámicas sociales y culturales han traído un nuevo aire conceptual y vivencial al tema de la participación, como también ha permitido la resignificación intentando suprimir dentro del imaginario colectivo el concepto negativo que llego a tener entre la década del sesenta y ochenta, al asociarlo al discurso  de las luchas sociales, buscando ahora mirarla desde una posición cada más activa del ciudadano que asume su talante civil y su condición de sujeto de derecho y deberes que ejerce su ciudadana en cada uno de sus escenarios de interacción.

 

Aún así la participación ciudadana como concepto es bastante amplio y para entenderlo requiere mirarlo tanto desde su etimología y reflexión teórica evolutiva, como desde la praxis social que la ha envuelto en diferentes momentos de la historia. Por esta razón cobra validez hacer una revisión teórica amplia para conocer con detalle lo que en sí la participación ciudadana y lo que ello implica.

 

7. BOSQUEJO PRELIMINAR DEL PRESUPUESTO.

 

RUBROS

FUENTES DE FINANCIACIÓN

TOTAL

 

UNINORTE

ALCALDIA

 

Compra de accesorios electrónicos y materiales para recolección de evidencias y producción de video educativo

 

$200.000

$800.000

$1.000.000

Adquisición de Licencia de Software Estadístico SPSS para procesamiento de Información.

$5.000.000

0

$5.000.000

Fotocopia de instrumentos de base para recolectar información.

$100.000

            $300.000

$400.000

Impresión de copias de documento final para divulgación.

$200.000

$250.000

$450.000

Compra de material bibliográfico.

 

$450.000

$500.000

$950.000

Producción de un Video Educativo sobre participación ciudadana.

$400.000

$600.000

$1.000.000

Reproducción de copias de Videos.  

$300.000

0

$300.000

Pago a profesional para revisión de proceso ortográfico, redacción y normas de Icontec

1.000.000

$1.000.000

$1.000.000

Aporte salarial investigador principal por trabajo realizado.

8.000.000

$15.000.000

$23.000.000

Aportes para personal encuestador, incluyendo  transporte..

1.500.000

$3.000.000

$4.500.000

Aportes para pago asesor investigativo y jueces expertos

3.000.000

$5.000.000

$8.000.000

Aportes para pago asesoria estadística y metodológica.

1.500.000

$3.500.000

$4.500.000

 

 

 

 

TOTALES

   21.650.000

 

  $29.950.000 

 

 $ 34.900.000 

 

 

FINANCIACION ALCALDIA:   

$29.950.000 

 

FINANCIACION UNINORTE:

 

$21.650.000

 

TOTAL COSTO DEL PROYECTO:

 

$  51.600.000.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

8. CRONOGRAMA DE ACTIVIDADES

 

 

                                Octubre    Nov.         Diciemb.    Enero       Febrero   Marzo      Abril  

Fases / Tiempo

1er.Mes

2do. Mes

3er. Mes

4to. Mes

5to. Mes

6to. Mes

7to. Mes

Fase I: Revisión de literatura y estado del Arte.

 

Fase II: Construcción de instrumentos y evaluación del mismo con expertos.

 

Fase III Recolección de información y proceso de tabulación.

 

 

 

 

 

 

Fase IV: Análisis e Interpretación de Datos

 

 

 

 

 

 

 

Fase V: Elaboración  informe preliminar investigación

 

 

 

 

 

 

 

Fase VI: Discusión con evaluadores expertos e investigadores.

 

 

 

 

 

 

 

Fase VII: Informe de investigación Final

 

 

 

 

 

 

 

Fase VIII: Etapa de socialización y divulgación.

 

 

 

 

 

 

 

 



[1] Opinión extraída del proyecto de la Sistematización de Experiencias del proyecto de Formación en valores del Porvenir y Nueva Esperanza. Visión Mundial Montería, 2004.

[2] Negrete, V. (2008). Las redes ciudadanas, una nueva visión del trabajo comunitario. Montería: Centro de Estudios Políticos y Sociales, Universidad del Sinú.

[3] Negrete, V. (2008). Liderazgo y Organización comunitaria. Montería: Centro de Estudios Políticos y Sociales, Universidad del Sinú.

[4] Departamento Administrativo Nacional de Estadística, DANE, Censo 2005.

[5] Sampieri, H. (1999),  Metodología de

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